A estas alturas del partido, todos sabemos que resulta imperativo mantener el camino del usuario “limpio y seco” hasta el proceso final de checkout y pago. Cuanto menos obstáculos y distracciones pongamos en su camino y más depuradas y optimizadas tengamos las herramientas y características con las que cuenta nuestra tienda online, más chances de éxito tendremos.
Finalizamos nuestra serie de artículos dedicados a la usabilidad de nuestra tienda online, haciendo mención a algunas técnicas y herramientas que son realmente útiles a la hora de analizar la propia tienda online y sacar conclusiones para implementar mejoras en la misma.
Continuamos con nuestra serie de artículos dedicados a la UX o usabilidad web. En nuestra entrega anterior, delimitamos que es la usabilidad web y comentamos algunos conceptos interesantes que sin duda nos dejan más claro de qué estamos hablando cuando nos referimos a usabilidad web.
Me causa mucha gracia cuando escucho o leo por ahí lo fácil que es montar una tienda online para vender algo (productos, servicios…) por Internet. Parece que el e-commerce “está chupao” hoy en día. Con herramientas como Prestashop, WordPress, Magento, Shopify o similares, tenemos una tienda virtual en un rato. Y puede que sea cierto, pero de ahí a que esa “online store” creada en una tarde cubra las expectativas de venta deseadas, queda un laaargo camino por recorrer. No es intención de este artículo relatar en unas pocas líneas todo lo que ello implica, sino enfocarnos en uno de los tantos puntos importantes de un e-commerce: la usabilidad web.