Mucho han avanzado las cosas desde que para comprar algo, sólo teníamos la opción de ir a la tienda. Con la llegada del eCommerce, impulsado en gran parte por el gigante de la venta online, Amazon, hemos ido cambiando nuestros hábitos y cada vez somos más los que realizamos algunas de nuestras compras a través de plataformas de comercio electrónico.

Todo cambia, y como consecuencia del cambio en la parte final del proceso de venta, todo el proceso cambia y evidentemente, también lo hace la parte de la logística.

Si antes lo más habitual era que desde el almacén se distribuyeran los pedidos a los puntos de venta y el comprador final acudiera a éstos para adquirir los productos, ahora, con el crecimiento de la venta online, es en muchos casos desde el propio almacén desde donde se distribuye al comprador final, con lo que en el proceso de picking, muchos de los pedidos que se preparan, ya no son grandes pedidos para distribuir a los puntos de venta, si no pequeños pedidos, de pocas unidades, que se envían a casa del cliente final en plazos muy ajustados.

El picking o preparación de pedidos es una parte muy importante del proceso de venta en la que se gestiona el flujo de materiales e información asociada a los mismos desde que nos llegan hasta que los enviamos y las empresas también se han ido adaptando a las nuevas complejidades derivadas de la Transformación Digital. Toca replantearse conceptos básicos del picking cómo:

  • Trazar rutas eficientes. Es importante para reducir costes y tiempos conseguir rutas más óptimas.
  • Elaborar tácticas de ubicación de productos según rotación y cobertura. La clasificación de los productos ABC por ejemplo, nos permite distribuir nuestros productos almacenando los de mayor rotación o popularidad, más cerca al lugar de preparación y los menos, más lejos.
  • Optimización de huecos. El aprovechamiento es importante pero más lo es la accesibilidad.
  • Estrategias de picking. Puede que en muchos casos el pedido a pedido sea poco interesante, si como he comentado se trata de muchos pedidos pequeños, es probable que sean más interesantes otras técnicas como el batch picking o picking por lotes, en el que se cargan varios pedidos o el cluster picking, donde los productos ya se recogen de forma diferenciada, lo que elimina la separación posterior en la zona de preparación, también conocida como playa.

Vemos cómo van emergiendo grandes centros de logística con almacenes inteligentes de diferentes tipos en función del sector, como por ejemplo rotativo horizontal, rotativo vertical, lanzadera, transelevador… que junto con tecnologías de identificación de mercancía, facilitan en gran medida este proceso. En este apartado el picking en papel tradicional también ha dado paso a sistemas cómo:

  • Pick to light, mediante luces que marcan la mercancía a recoger.
  • Voice picking, en el que las órdenes se reciben por voz con algún tipo de auriculares.
  • Lectura de códigos de barras mediante dispositivos móviles, incluso wereables.
  • RFID, que podría ser le evolución de la lectura de códigos de barras, en este caso mediante radiofrecuencia.
  • Picking con robots, siempre sorprendentes, como Amazon con los robots kiva, capaces de circular por todo el almacén, elevar la estantería y llevarla al picker, para que éste coja la mercancía de la estantería y prepare el pedido, o robots humanizados como el Atlas, capaz de caminar erguido, colocar cajas y mucho más, y esto, como todo, también está en continuo cambio, por lo que continuará sorprendiéndonos.

La importancia de sistemas de gestión de almacén (SGA) para el control de estos almacenes es obvia, nos reportan mejoras en aspectos básicos como fiabilidad de stock, productividad de los operarios, previsión, costes, optimización de espacio o reducción de plazos de entrega.

Tener un sistema ERP perfectamente integrado con un sistema SGA, nos permite la sincronización de procesos de entrada de mercancía, inventarios, grabación de cupones, salida de mercancía, generación de packing list y hojas de agencia…de forma automatizada.

Todo cambia, todo se transforma y no podemos quedarnos atrás.

Samuel es analista programador en Clavei

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