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Hace 30 años el concepto de “transformación digital” era “informatizarse”. La mayoría de empresas aun gestionaban toda su información entre correo postal, máquinas de escribir y archivadores. Pocas eran las que iban introduciendo los ordenadores en sus procesos de trabajo, pero eran estas las que avanzaban un futuro que estaba por venir.

Esa transformación digital, iniciada con unos pocos ordenadores en unas pocas empresas, evoluciono hacia el formato de infraestructura cliente-servidor, donde se compartían aplicaciones y datos en las propias instalaciones de las empresas y entre empresas y sus clientes con páginas web, correo electrónico, etc.

Hace 30 años eran los modelos de negocio los que marcaban los modelos tecnológicos, pero poco a poco fue la tecnología la que tomo la iniciativa y hoy en día es la que marca los modelos de negocio, y, por consiguiente, la forma de trabajar. Páginas web, correo electrónico, fueron los primeros en dar el salto desde las infraestructuras de las empresas hacia la nube, donde se entiende que es el hábitat natural de todos los servicios.

¿Por qué decimos esto? Hoy en día, la inversión en infraestructura propia se debe entender como un servicio subcontratado más de la empresa, como la luz, agua, alquiler, etc. etc., es decir, un pago por uso más donde no haya que pensar en imprevistos, gastos de mantenimiento extra, averías y solo en las ventajas, gasto controlado, disponibilidad 100%, crecimiento conforme a las necesidades, flexibilidad y capacidad de adaptación a la empresa.

¿Es esto transformación digital? Obviamente sí, es más, es la base de toda transformación digital, o competición digital. Hoy en día no basta con adaptar el termino transformación digital al hecho de “avanzar unas décadas” comprando infraestructuras nuevas. Los cambios digitales van muy rápido y las empresas que no afronten dichos cambios se quedaran atrás a la misma velocidad que las demás avanzan.  No se trata tampoco de implementar todos los cambios digitales, solo de tomar lo que necesitemos y adecuarlos a nuestra organización. En este sentido, las plataformas Cloud ofrecen todo lo que una empresa puede necesitar, a saber, infraestructura(IaaS), comercio electrónico seguro y de calidad, Software como servicio (SaaS)… Correo electrónico, copias de seguridad… ¿para qué vamos a mantener infraestructuras, aplicaciones localmente si podemos tenerla en la nube, administradas y actualizadas por terceros?

SAAS: SOFTWARE COMO SERVICIO

Los servicios de aplicaciones en la nube, o Software as a Service (SaaS), representan el mayor mercado de la nube y aún están creciendo rápidamente. SaaS usa la web para entregar aplicaciones que son administradas por un proveedor externo y cuya interfaz se accede por el lado del cliente. La mayoría de las aplicaciones de SaaS se pueden ejecutar directamente desde un navegador web sin necesidad de descargas o instalaciones, aunque algunas requieren complementos.

Debido al modelo de entrega web, SaaS elimina la necesidad de instalar y ejecutar aplicaciones en computadoras individuales. Con SaaS, es fácil para las empresas optimizar su mantenimiento y soporte, ya que todo puede ser administrado por proveedores: aplicaciones, tiempo de ejecución, datos, middleware, sistemas operativos, virtualización, servidores, almacenamiento y redes.

Los tipos de ofertas populares de SaaS incluyen correo electrónico y colaboración, CRM, etc. Uso común de SaaS: Reemplaza el software tradicional en el dispositivo

PAAS: PLATAFORMA COMO SERVICIO

Los servicios de plataforma en la nube, o Platform as a Service (PaaS), se usan para aplicaciones y otros desarrollos, al tiempo que proporcionan componentes en la nube para el software. Lo que los desarrolladores obtienen con PaaS es un marco en el que pueden desarrollar para desarrollar o personalizar aplicaciones. PaaS hace que el desarrollo, la prueba y la implementación de aplicaciones sean rápidos, simples y rentables. Con esta tecnología, las operaciones empresariales o un proveedor de terceros pueden administrar sistemas operativos, virtualización, servidores, almacenamiento, redes y el propio software PaaS. Los desarrolladores, sin embargo, administran las aplicaciones.

PaaS permite crear aplicaciones utilizando componentes de software integrados en PaaS (middleware). Las aplicaciones que usan PaaS heredan características de la nube como escalabilidad, alta disponibilidad, multi-tenancy, habilitación de SaaS y más. Las empresas se benefician de PaaS porque reduce la cantidad de codificación necesaria y ayuda a migrar las aplicaciones al modelo híbrido.

Uso común de PaaS: aumenta la productividad del desarrollador y las tasas de utilización, al tiempo que reduce el tiempo de comercialización de una aplicación.

IAAS: INFRAESTRUCTURA COMO SERVICIO

Los servicios de infraestructura en nube, conocidos como Infraestructura como Servicio (IaaS), son modelos de autoservicio para acceder, supervisar y gestionar infraestructuras de centros de datos remotos, como servicios de cómputo (virtualizado o bare metal), almacenamiento, redes y redes (por ejemplo, cortafuegos) En lugar de tener que comprar hardware directamente, los usuarios pueden comprar IaaS basado en el consumo, similar a la electricidad u otra facturación de servicios públicos.

Comparado con SaaS y PaaS, los usuarios de IaaS son responsables de administrar aplicaciones, datos, tiempo de ejecución, middleware y sistemas operativos. Los proveedores aún administran virtualización, servidores, discos duros, almacenamiento y redes. Muchos proveedores de IaaS ahora ofrecen bases de datos, colas de mensajes y otros servicios por encima de la capa de virtualización. Lo que los usuarios ganan con IaaS es una infraestructura sobre la cual pueden instalar cualquier plataforma requerida. Los usuarios son responsables de actualizarlos si se lanzan nuevas versiones.

Caso de uso de IaaS común: amplía la infraestructura actual del centro de datos para cargas de trabajo temporales o mayor control del coste y ROI de la inversión tecnológica.

A estas ventajas habría que añadir las de seguridad y movilidad, tener la posibilidad de acceso desde cualquier parte y cualquier dispositivo a nuestras aplicaciones de negocio, gestión, correo, comercio, datos…y de forma segura, con toda la capa de protección que nos sirven las plataformas Cloud y las soluciones de seguridad especializadas.

Estos conceptos son básicos en la idea de transformación digital, movilidad, flexibilidad, agilidad, seguridad y disponibilidad.

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